Los periodistas de Honduras corren grave peligro. Seis periodistas, todos ellos hombres, han muerto por disparos en las últimas ocho semanas, y muchos más han recibido amenazas de muerte. Nadie ha rendido cuentas por estos hechos, y no se ha emprendido ninguna acción para respaldar y proteger a los periodistas que hablan o escriben sobre la delincuencia organizada, las violaciones de derechos humanos o el gobierno.El 20 de abril, el presentador de informativos Jorge Alberto Orellana se convirtió en el sexto periodista asesinado desde el 1 de marzo. Le dispararon al salir de la emisora de televisión TVH en la capital, Tegucipalpa, tras terminar su programa "En vivo con Georgino". Todavía no se ha identificado el motivo de los homicidios. Los seis periodistas asesinados murieron por disparos de agresores no identificados. Entre los fallecidos se encontraban el periodista radiofónico David Meza Montesinos y Nahúm Palacios, director de informativos de la emisora de televisión Canal 5. David Meza Montesinos, muerto el 11 de marzo, había estado investigando sobre el narcotráfico y llevaba varias semanas recibiendo amenazas. Nahúm Palacios fue asesinado tres días después. Había investigado una disputa de tierras en la región de Aguán y también había informado sobre el narcotráfico, además de condenar abiertamente el golpe de Estado de junio de 2009. El 24 de julio de 2009, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos solicitó a Honduras que tomara medidas para protegerlo, pero las autoridades no lo hicieron.Amnistía Internacional ha recibido numerosos informes de amenazas e intimidaciones contra periodistas. Ricardo Oviedo Reyes, periodista de televisión y presidente de la Asociación de Comunicadores de Colón, en el noreste de Honduras, informó de que, el 9 de abril, un grupo de personas que estaban ante el estudio de televisión en el que se encontraba trabajando realizaron disparos. En otra ocasión, dos hombres que viajaban en una motocicleta lo siguieron hasta casa desde el estudio, y se les ha visto más veces rondando por su casa. El 21 de abril, un hombre no identificado telefoneó a Ricardo Oviedo y le dijo: "Te vas a morir", antes de colgar. El 18 de abril, el periodista televisivo Jorge Otts Anderson fue amenazado mientras presentaba un programa informativo. Tras presentar la historia de un joven golpeado por agentes de policía, recibió en directo la llamada de un hombre que dijo: "Te vamos ir a matar", y colgó. Tan sólo un mes antes, también durante su programa, llamó un hombre que dijo: "Tu cabeza ya tiene precio". La Comisión Interamericana de Derechos Humanos ha pedido a Honduras que proteja a más de un centenar de personas cuya vida corre peligro. Muchas de esas personas son periodistas.ESCRIBAN INMEDIATAMENTE, en español o en su propio idioma, pidiendo a las autoridades hondureñas que: